Thriller

  • Subvertir los géneros sexuales y fílmicos

    Después de “Viva”, la norteamericana Anna Biller vuelve a subvertir los códigos de género sexual mediante la reinterpretación nostálgica de los géneros cinematográficos.

  • Netflix

    Sostenida por una cosmovisión “freak”, un buen pulso narrativo y el brillo de Melanie Lynskey, la gran ganadora de Sundance 2017 innova más en lo temático que en lo formal.

  • La arbitrariedad del mal

    Apostando por la hibridación de géneros, el director de “The Yellow Sea” propone un laberíntico y magnético viaje a las entrañas del mal.

  • Sólidez apolítica

    Filmado sin mayores alardes formales y con buen pulso narrativo, este sólido thriller se apoya sobre referentes foráneos y cojea en su dimensión político-social.

  • De pieles e identidades quemadas

    Con un acercamiento austero a las formas del thriller, la película de Campo y Lacuesta medita sobre la naturaleza incierta de los real y sobre los laberintos de la identidad.

  • La Casa Encendida

    Tras el éxito internacional de “La nana”, el chileno Sebastián Silva dirigió esta inquietante historia sobre una joven estadounidense cuyo viaje a Chile deviene una pesadilla.

  • Cada día mejores sustos

    La tercera entrega de esta saga es mejor que la segunda, que ya era mejor que la primera. Una franquicia en constante evolución. Para fanáticos de la serie B.

  • En la boca del miedo

    Bebiendo de los maestros del género policial más seco, Saulnier confecciona un film de terror que navega entre lo excesivo y lo humorístico.

  • Maquillando el género

    Con la pérdida y el luto como temáticas de fondo, la película ganadora del pasado Festival de Sitges sabe combinar ágilmente los géneros del thriller y el terror.

  • Cazadores cazados

    Este thriller con aspiraciones masivas concebido con destreza y solvencia dilapida algo de su potencial al abrir demasiadas líneas narrativas.